Sexo
Femenino. Esencia a sofisticación, elegancia y distinción. De mamá se hereda la coquetería, las torneadas piernas, el hábito de estar siempre muy bien arreglada. Cada pestañear, se convierte en una fotografía para el inmenso álbum de mi vida y es así como voy atesorando momentos o palabras que después usaré a mi favor. Es así como voy redactando mi propio manual de seducción. Conforme pasa el tiempo puedo ir descartando algunas teorías absurdas y comprobar otras, que facilitan los caminos de una mujer. Nunca he sido muy detallista, pero si capto fácilmente las señales sutiles en el ambiente, y mi sexto sentido me permite sentir el romance, y ver claramente cuando hay una pasión oculta. El placer se vuelve una forma cotidiana de aprendizaje y tortura. No entiendo cómo algo tan bueno puede llegar a ser tan malo pero dejo que las cosas fluyan por donde le corresponde. Existen ciertos contactos que hacen que la química y las feromonas empiecen a actuar alborotando las casi inexistentes hormonas y dejando vulnerable la piel a merced de su primer visitante. Este no debería ser el rumbo, y pienso que si hago algo quizás cambie la historia. Pero hay algo que me gusta, y algo que me atemoriza, así que decido continuar en el teatro a ver cómo me va en este rol. La confusión se vuelve el pan de cada día y la culpa se va extendiendo y se queda fija en mis pensamientos. Ya no puedo distinguir entre las cosas que suceden bajo mi consentimiento y las que no. Hay una persona que se esconde bajo la máscara de la camaradería para ocultar su hipocresía y esa persona me está haciendo mucho daño. La puedo ver, oler y se que me persigue incluso en mis pesadillas. Tengo que disimular lo que siento cuando me está observando, la piel se me eriza por completo y de pronto me dan ganas de vomitar. Me produce nauseas su presencia y el saber que me encuentro en su territorio me dificulta el mantener el control de mi misma. Regalos, muchos regalos. Ahí viene de nuevo con sus chantajes y me pone en la mano chocolates, dulces, recuerdos, ropa, juguetes. No puedo decir que no, aunque deseaba de corazón arrojarle todo en su cara. Hay personas cercanas que me cuestionarían sobre mi actitud y ya dije que no quería preguntas, quizás tampoco respuestas. Tengo que aceptar esos presentes contaminados con perversión y desaparecerlos de mi vista en cuanto llegue a mi casa. No quiero nada que me relacione con esa persona, ni mucho menos “deberle algo”. Se producen más encuentros, inevitables, y puedo percibir que él espera que a cambio de lo material pueda obtener de mí un poco más de cariño o receptividad a la hora de sus caricias malditas. No. Mis lágrimas le muestran mi desprecio, mi mano pone freno y mi cuerpo no tiene precio. No está a la venta, no puedes venir a comprarme con tus riquezas, tus palabras morbosas o tus ademanes indecorosos. Debe ser por eso que no me gustan los regalos. Siento que la gente me compra a cambio de un poco de afecto, de un favor, o sólo quieren sexo. Mejor dame la mano, escúchame, préstame tu hombro para cuando necesite descansar, regálame un abrazo cuando te cuente más de esto y empiece a llorar. Y recuerda no comprarme nada en mi cumpleaños.
martes 17 de julio de 2007
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6 comentarios:
Verdad q son incómodos los regalos en una fecha y sólo por compromiso. Sobre el placer q se vuelve rutina leí que el erotismo radicaba en hacer el amor (y otras cosas) de maneras distintas cada vez y no hablo de posiciones, sino de las formas en q se llega al encuentro, porq el erotismo es, en buena parte, los previos a él.
www.calmadesesperante.blogspot.com
¿Y si el regalo es más auténtico, como una carta o una canción?
excelente retrato acerca de los regalos y la forma descarada con que se quieren comprar, favores, gestos y hasta emociones con una cosa o dos, sutil, veraz, ameno, me estoy acostumbrando a leerte amiga y me gusta lo que haces, ojala la generacion que te precede y a la que perteneces ( en orden de cronologia descente) aunque sea la mitad pensara algo parecido como tú, es una lastima que ahora solo quieren regalos, gracias por no quererlos me levantas el animo, y me robas una sonrisa.
www.small1977.blogspot.com
Quizás piense que por eso lo material pasa a ser ridículo si se compara con la inmensidad de aquello que no se puede tocar y aún así se puede sentir...son momentos, palabras y sentimientos que simplemente marcan a una persona en momentos infinitos que nunca terminarán en tu mente y corazón...
jajaja..
cochino sexo... todo es sexo..
Mi niña... confieso que no acudí a tu llamado a la primera vez. Pero más vale tarde que nunca... no?
Noto una sensación muy extraña en este texto, un tono autobigráfico que revela muchas cosas, casi tantas como las que oculta.
Creo que entendí muy bien lo que escribiste... más de lo que crees.
Felicidades, eres una escritora... no dejes de hacerlo. Escribir limpia, purifica la Piel y el Alma y sobre todo... perdona.
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