
El mayor miedo de una muñeca puede ser dejar de ser el centro de la atención, aunque nunca haya deseado serlo. Pero hay algo en esas miradas inquietantes y hambrientas que simplemente le hacen desear más. Porque eso de mirar un punto fijo, y echar a un lado la cabeza con desdén provocando que el viento mueva su cabellera puede ser agradable cuando le encuentra el truco. No es algo de lo que esté muy segura pues no es que pueda decirse que las muñecas hablen mucho, más bien son bastante complacientes y de vez en cuando permiten que pongan palabras en su boca –incluso otras cosas- sólo por el placer que le genera despertar un orgasmo visual en otro cuerpo. Y es que finalmente, ellas no saben si alguien un día logra adueñarse de sus mentes y desentrañar el misterio dando paso a un caudal aburrido de comentarios precavidos o el juego cobre vida y en su propio camino encuentre la formula de la auto-destrucción combinada con el remedio infeliz de ser eterno. Las muñecas no hablan mucho pero hay que aprender a escucharlas y a no tenerles miedo. Porque se suele confundir la línea que divide el terreno entre miedo y respeto. ¿Acaso no es ésta la principal razón de unas cuantas vidas desdichadas y abandonadas al margen de los hechos?; es muy fácil responder cuando se tiene el complejo de superhéroe y cuando no es uno de esos días que amaneces con fiebre, si no que ves por la ventana el sol (como lo recomendó tu doctor) y luego de evocar las frases más estúpidas del libro de autoayuda que descansa sobre tu mesita de noche piensas que hoy puede ser un día mejor y que ahora sí sabes cómo conquistar el mundo. Suele ocurrir que a mitad del ciclo lunar te das cuenta que no has hecho más que caminar en círculos, que vives sumergido en el eterno despecho de lo que tu cobardía nunca te dejó ser y que por encima de todas las cosas preferirías parecerte un poco más a ese tipo en el espejo que tanto odias que al que te has convertido, en ese indescriptible ser. Sus gritos pueden parecerse a los tuyos, pero el mensaje que esconden define la hora y el día de sus respectivas muertes. Al menos eso es lo que ellas creen. Pueden volverse un poco intolerables con eso de que ya todo está escrito y lo que no es azar es casualidad y un sinfín de palabras que sólo buscan justificar una existencia absurda, vacía y sin sentido de pertenencia. Divino sería que la próxima vez que se encuentren esos ojos el silencio haga su entrada triunfal, y sin lágrimas en los ojos (porque en esos momentos no se puede dudar, ni sentir miedo), estalle la tercera guerra mundial. Sería muy divertido que los invitados del acontecimiento, vestidos de gala, en cuestión de segundos se llenaran de aire el pecho y sacaran sus espadas de dioses diciendo que ya lo sospechaban. Qué mala costumbre con quiénes creen saberlo todo por anticipado y no saben un carajo. Con un poquito más de autodeterminación le ahorrarían al mundo tener que escuchar sus conclusiones científicamente basadas en la mierda de las chismosas. Sí, que bien se siente imaginar ese escenario, que si bien puede convertirse en real…nunca estará más cerca de serlo que lo escrito en esta oración. Yo no sé si ella es diferente, o pretende serlo para llamar la atención como todas. Pero me cae bien cuando me la tropiezo en la calle y anda con una sonrisa ambulante, como si disfrutara riéndose del martirio de quienes transitan a unos metros una jodida cola, o como si esa sonrisa imperfecta lograra hacerla mejor que los demás. Supongo que es su manera de refugiarse y esconderse cuando no le quedan ganas de gritar ni seguir siendo hipócrita con todos. Pero resulta que los días pueden ser más filosos que algunas armas bien traficadas y aunque se empeñe en estancarse con una carita sonriente durante un mes y una semana, afuera siguen matando gente, el calor sigue asfixiando a la gente, y las mentiras como en las que ella vive todavía no ha sido declarada oficialmente como una buena medicina; o al menos la mejor alternativa. Así como hay algunos muertos que se aferran a la posibilidad de quedarse, hay otros que no lo piensan dos veces para hacer lo contrario. Entonces te das cuenta que el odio no es realmente el sentimiento que te llena porque ni hace que des más lástima a las personas como para que acudan a ti para abrazarte, ni se siente como las dulces gotas de venganza corriendo sobre los labios de alguien a quien recientemente con un beso mortífero sellaste. Porque hay barreras, aunque cueste admitirlo auto impuestas, que no te permiten odiar a ciertas personas por más que lo intentes. Y aunque afirmes hacerlo, porque en el fondo eso es lo que más quieres, sabes que es un pequeño engaño y que tú mismo te estás mintiendo. Puedes tomarlo, y pasarlo con agua, o dejarlo todo en su lugar esperando que después de cerrar los ojos todo se arregle solo. Si existiera el botón de undo en nuestras vidas, creo que ya no serviría de tantos intentos desesperados y golpes impulsivos por regresar el tiempo atrás. Pretendiendo que de esa forma nunca nadie se pueda lastimar, y nada se mueva de dónde está, porque después de todo si están bien…¿Para qué querer cambiar?. Ojalá también den cursos para distinguir entre necesidad y comodidad; esa es la manera más diplomática en la que puedo descargar este torbellino de nada que llevo por dentro y que me despertó esta mañana con un mensaje en el celular.
De esta manera llego como muchas otras veces al final de la página con la endemoniada sensación que me he desviado del punto al cual creo que nunca llegaré, que dentro de unos minutos terminaré arrepentida – como cualquiera se siente al terminar el día – de lo que dije demás o de lo que inevitablemente callé y que si hay algo de lo me encantaría estar segura es lo que no sabré.
Porque no quiero darme por enterada. Porque la valentía a veces brilla por su ausencia. Porque no hay nada mejor que verlo todo desde la pantalla.
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2 comentarios:
las muñecas son como los mismo personajes ficticios qe solemos
imaginar o aislar de la realidad.. donde suelen confundir sus actos por estaciones del momento..
excelente! saludos!
''Qué mala costumbre con quiénes creen saberlo todo por anticipado y no saben un carajo''
Tienes un extraño sentido de resaltar frases extremadamente ciertas y ¿sabes? me agrada.
:) Que bueno tu blogg saludos pasare luego ;)
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